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Aunque el nuevo tipo de vivienda en América se construía con idénticos materiales y tecnología al usado en las chozas indígenas, tomó su nombre de la palabra española. El gaucho, con frecuencia descendiente de indio y español, tomó de cada cual un poco para fabricar su vivienda de acuerdo a las conveniencias.
La construcción era sencilla: cuatro horcones ó esquineros -vértices de un rectángulo- enterrados firmemente hasta una altura dada; y unidos a estos, los dos ángulos que forman los mojinetes parantes laterales y, por último, la cumbrera o línea divisoria de las aguas. En un rancho de dos aguas, al frente triangular y lleva una viga principal en que descansa la cumbrera; al centro de esta parte y apoyadas de ambos lados de ella van las tijeras que bajan hasta la pared costaneras y sobresalen un trecho para formar el alero; sobre las tijeras van horizontal y paralelamente las cañas o ramas de sauce, etc., a fin de sostener la paja quinchada de la techumbre.
Los ranchos por lo frecuente consisten en áreas grandes, pero pueden ser de casi cualquier tamaño. En los Estados Unidos occidentales, muchos ranchos son una combinación de tierra particular complementada por pastando arriendos de la tierra en el control de la Oficina federal de Dirección de Tierra. Si el rancho incluye la tierra arable o irrigada, el rancho también puede contratar en una cantidad limitada de agricultura, cosechas de cultivo para alimentar los animales, como el heno y alimentar granos.
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